Cuidar de los abuelos

Diez consejos para hacerlo bien

Los abuelos son un eje fundamental para hijos y nietos, y siempre están pendientes del bienestar de todos. Incluso cuando su propia salud es delicada. Son personas que siempre dejan marca, y son los primeros en mostrarnos su cariño y apoyo incondicional durante toda la vida. (…)

Hacerse mayor forma parte natural de la vida, y todos los miembros de la familia tienen que aprender a convivir con el paso del tiempo. Es normal que la vejez vaya acompañada de ciertas limitaciones, tanto físicas como cognitivas, por lo que es muy importante cuidar de la salud de nuestros abuelos. De este modo, les devolvemos los cuidados que ellos nos han dado durante toda nuestra vida. Y, además, les proporcionaremos el bienestar que se merecen.

Diez consejos para cuidarlos

1. Ser educado y respetuoso

Es muy importante tratar a los abuelos con respeto y educación. A veces, las personas mayores pueden hacer las mismas preguntas una y otra vez, o puede ser que tengan muchas dificultades para entender lo que decimos. No es necesario perder los papeles. Su capacidad cognitiva se reduce con la edad, por lo que es normal que presenten este tipo de problemas.

Mantén un todo calmado, escúchales con paciencia y hazles saber que les quieres. Es el primer paso para tratarles con integridad.

.2.Pasar tiempo con ellos

La soledad es considerada la epidemia del siglo XXI, y es un grave problema de salud pública. Muchos abuelos y personas mayores sufren aislamiento social. Y esto pone en riesgo su salud mental. Además, puede acelerar la aparición de algún tipo de demencia.

Por ello, es esencial que pasemos tiempo con ellos, y que el tiempo que les dediquemos sea de calidad. Se pueden realizar multitud de actividades con los abuelos, como pasear, ver películas, cocinar, buscar fotografías antiguas, etc. Los abuelos son personas que han vivido mucho, por lo que siempre es interesante preguntarles acerca de sus vidas. Tienen multitud de anécdotas, historias y consejos de los que aprender.

3. Ayudar con las tareas diarias

Por lo general, las personas empiezan a presentar dificultades de movilidad con la edad. Cada vez les cuesta más caminar, y empiezan a necesitar ayuda para realizar las tareas de la vida diaria. Por eso, ayudarles a realizar las tareas del hogar, como la limpieza, la compra o a ordenar la casa, es de gran valor. Así ellos pueden sentirse más cómodos y menos preocupados. Además, les encantará que pasemos tiempo con ellos.

También es importante que nos cuenten de qué manera podemos ayudarles para ser más eficaces con los cuidados.

4. Apoyarles con sus proyectos

Ser mayor no significa no tener sueños, proyectos ni ambiciones. La vejez es el mejor momento para realizar todo aquello que no se ha podido antes, ya que el tiempo libre es mayor. Los abuelos pueden tener proyectos en los que trabajar, de modo que ayudarles les hará sentir queridos y apoyados.

Además, ayudarles a realizar sus proyectos hará que se mantengan activos, tanto física como mentalmente.

5. Cuidar su salud

A medida que los seres humanos nos vamos haciendo mayores, la salud va empeorando, y empiezan a aparecer diferentes problemas. Es importante estar al tanto de la salud de los mayores, preguntarles cómo se encuentran y actuar de manera rápida en caso de que necesiten atención sanitaria. No hay que subestimar las dolencias de los mayores y buscar soluciones rápidas.

Del mismo modo, como consecuencia del envejecimiento, muchos abuelos toman medicamentos y pastillas. No está de más que estemos atentos de que no se olviden, así como de ir a comprarlas a la farmacia cada vez que se acaban.

6. Generar un ambiente cómodo y seguro

Los mayores necesitan tener un hogar y un entorno que les haga sentir seguros. Para ello, probablemente será necesario modificar algunos aspectos del hogar para que no se encuentren con dificultades ni barreras arquitectónicas.

Asimismo, si el mayor necesita algún tipo de ayuda técnica como bastón, silla de ruedas o andador, es muy importante que dispongan de ello para poder mantener su independencia y autonomía durante el mayor tiempo posible.

7. Promocionar el envejecimiento activo

El envejecimiento activo es clave para que la vejez sea una etapa donde poder seguir disfrutando de la vida social, familiar y personal de una forma sana. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el envejecimiento activo es el proceso de optimización de oportunidades de salud, participación y seguridad, con el objetivo de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen.

El objetivo del envejecimiento activo, por tanto, es mantener el mayor tiempo posible la máxima calidad y esperanza de vida de los mayores. Y, para ello, es necesario ayudarles a llevar pautas y actividades saludables que cuiden y velen por su salud.

8. Mantener sus relaciones sociales

Para ayudar a evitar la soledad en las personas mayores, y para cuidar de su salud mental, es necesario que los abuelos mantengan su red de relaciones. Incluidas las familiares y las amistades. A través de la sociabilización podemos ayudarles a evitar la soledad y la tristeza, incluso podemos hacer que mantengan su independencia durante más tiempo.

Podemos ayudarles a organizar encuentros con sus seres queridos, llevarles a estos encuentros o incluso ayudarles a preparar una comida en casa con sus amigos de toda la vida. Además, si les acompañamos se sentirán queridos y felices por compartir esos momentos con sus nosotros.

9. Tener tiempo para descansar

Es normal que, en algunos momentos, los que cuidamos a nuestros mayores en casa nos podamos sentir abrumados o agotados. Los abuelos son personas que demandan mucha atención y puede producir mucho agotamiento mental. Por ello, es necesario descansar bien y tener tiempo para cuidarnos. De esta manera garantizamos nuestro bienestar y el del mayor.

10. Buscar ayuda si es necesaria

Hay ocasiones, en el que los abuelos empiezan a necesitar ayuda profesional, ya que en casa, los cuidados que se les pueden dar son limitados. Además, es posible que empiecen a aparecer patologías específicas como el Alzheimer, el Parkinson u otro tipo de demencias.

En estos casos es necesario buscar ayuda profesional que garantice el cuidado y el bienestar adecuado que los mayores necesitan. Existen diferentes tipos de ayudas y cuidados, como la ayuda a domicilio, el centro de día o la residencia de mayores.

Buscar una residencia de mayores siempre es una buena opción cuando el hogar no es un lugar seguro y se necesitan cuidados asistenciales especiales. Las residencias tienen el objetivo de cuidar de la salud de las personas mayores, así como de generar confianza a las familias y residentes.

Tomado de www.miresi.com