Consuelo real

A muchos de nosotros no nos gustan los velorios porque nos impacta ver el dolor  de la muerte y porque no sabemos qué hacer o decir para aliviar el dolor,  sin embargo  tenemos que aceptar que no tenemos ese poder. Al reves, debemos aceptar que ninguna palabra aliviará ese dolor. ¿Entonces para qué ir al velorio si no puedo hacer nada por el  deudo ni menos por el difunto? ¿No es acaso incrementar el dolor?

En realidad dar el pésame es una caricia para el deudo, uno cree que lo hace sufrir, si! seguramente, pero saber que la gente a salido de la comodidad de su casa para pasar este mal rato en un velorio, para ir contigo es entender  que te tiene estima, cariño  o se la tuvo a tu ser querido.

Por eso lo correcto es estar ahi!!!! ofreciendo un ‘lo siento mucho’ y un hombro sobre el que llorar a quién lo necesite.Si no puedes ir, envia una tarjeta, unas flores, un mensaje donde acompañes con el sentimiento y la oración.

A veces la frase ‘No tengo palabras para expresar cuánto lo siento’ es una buena opción, si de verdad no sabes qué decir.

Lo que no debes hacer

  1. Evita preguntar :‘¿Qué tal estás?”,  en cambio podemos decir  » esto ha sido muy duro», «siento mucho que pases por este dolor».

 2. Aleja la frase «está en un lugar mejor”, por fe sabemos que es verdad, pero el corazón herido quiere tener a su ser querido cerca a él, no en otro lugar.

Mantén el interés por el deudo

No olvides al deudo luego del entierro, asegúrate que los mensajes de cariño  lleguen a la semana, seis meses o un año después, pues la mayoría de las veces consuela  mucho saber que te quieren y más aún saber cuánto fue querido el difunto.

Y nunca olvides rezar por el difunto.