Comenzar un nuevo año sin un ser querido puede generar miedo y vacío. Aprende cómo afrontarlo desde la fe y la esperanza cristiana.
El Año Nuevo suele asociarse a comienzos, planes y expectativas. Pero cuando alguien amado ya no está, el futuro puede sentirse incierto y doloroso.
El miedo al “primer año sin…”
El duelo nos hace preguntarnos:
- ¿Cómo será este año sin él/ella?
- ¿Podré seguir adelante?
Estas preguntas no son falta de fe, son expresión de amor.
La esperanza cristiana no es olvidar
La esperanza cristiana no borra el pasado ni reemplaza al ser querido. Nos enseña a caminar con la ausencia sin perder el sentido.
Dios camina con nosotros paso a paso, día a día.
Propuestas para iniciar el año con sentido
- Ofrecer el año por quien partió
- Escribir una intención o una oración
- No exigirte metas inmediatas
- Aceptar que este año será diferente