Frases que no sirven

Nadie está preparado para la muerte  de alguien amado, no solo porque la muerte es un tabú y nunca se habla en casa de ese momento con naturalidad,sino porque la muerte suscita muchas emociones y sentimientos a veces desconocidas. Por esto no sabemos cómo consolar y  veces decimos frases hechas que no ayudan realmente.

Frases que no consuelan:

  • «No estás solo, te quedan tu madre, tu hijo»: Ninguna persona puede llenar el vacío de la otra, aunque pasen años de la muerte del ser querido ese lugar en el corazón es único.
  • «Dios quería un angelito»:  Esto puede resultar muy injusto y solo ahonda la pregunta ¿por qué?
  • «Sé como te sientes»: Esto no es real. Puede que usted haya pasado una pérdida  y se refiera a eso,pero es mejor decir: yo también sufrí mucho cuando….
  • «Es mejor así. Dejó de sufrir»: Esta frase ahonda la culpa del deudo porque siempre hay algo que el deudo cree que pudo hacer para evitar la muerte. Decirle «dejó  de sufrir» es como decirle ahora estarás mas aliviada o no hiciste lo suficiente para  evitar su dolor o su muerte.
  • «Si tenía que suceder, mejor que fuera pronto»: Un día más de vida de alguien amado,significa mucho para la familia, es un día más de amor y presencia, no sabemos lo que ha dejado entre líneas el difunto.
  • «Es la voluntad de Dios»: Aquí estamos ofreciendo una visión cruel de Dios, que juega con nosotros y decide al azahar quien vive y quien muere solo porque sí.
  • «Es la ley de la vida»: Es verdad que todos vamos a morir, pero esta frase hunde al deudo, no le da esperanza para seguir viviendo y encontrar una nueva razón de estar feliz.
  • «El tiempo cura todas las heridas»: Esto no es verdad y además esta frase parece invitar al olvido y lo que menos quiere el deudo es olvidar al difunto.
  • «Era demasiada bueno para este mundo»:Estamos diciendo que Dios se lleva a los buenos porque es egoísta y no le importa nada más que sí mismo.

Estas frases no consuelan porque son impersonales, a menudo crean rabia y frustración hacia la vida o Dios y alejan emocionalmente de quien lo dice. El deudo siente que no lo entienden.