Una Navidad diferente

El duelo que vivimos además de la pandemia nos obliga atomar conciencia que la Navidad que viene  no será igual a las anteriores, por eso podemos buscar las herramientas que nos apoyen a vivirla con fe para  conservar la alegría de la Navidad y la espperanza de tener a Dios cerca nuestro siempre.

Es necesario aprender a valorar el presente, a disfrutar de lo que sse tiene por eso esta Navidad se requiere aprender a vivir con los que están vivos.

Recordemos a quien no está! Hablems de él, brindemos por su amor y el tiempo que vivio entre nosotros, recordemos sus enseñanzas,  sus dichos,  sus acciones,  sus proyectos  y si esto nos hace llorar, es normal, sigue adelante sabiendo que el propósito es dar gracias.

Si por el Covid no pudieron ver  su ser querido desde el momento de la hospitalización, entonces se puede hacer un espacio en la familia y expresar lo que les hubiera gustado decirle.

 Lo importante es entender que debemos preservar la vida. Si Dios nos presta vida podremos reunirnos de nuevo más adelante, como personasde fe, sabemos que nos volveremos a encontrar. La Navidad no es la comida, ni las personas, sino la presencia de Dios que hace resurgir la esperanza y la confianza, aún en estos tiempos difíciles.

La algarabía quizas no nos permite tomar conciencia de que Jesús nació en la pobreza y que aunque ahora seamos pocos en la mesa y no podamos visitar familiares,  Dios nos ha dado la oportunidad  de otras navidades con mucha gente, ahora nos toca estar ceracdeellos con el corazón y valorar a todos nuestros seres queridos y lo importante que son en nuestras vidas.